Revisando algunos artículos sobre siembra saltó ante mis ojos esta frase

“Una buena cosecha comienza con una buena semilla”

Esto me impactó porque había estado reflexionando creando en mi mente  una analogía entre las palabras y semillas.  Podríamos decir que las palabras son las semillas de la dimensión de la fe.  Así como una semilla porta en sí vida, también las palabras portan en sí el poder de dar frutos.   Pero…

¿Qué clase de frutos obtendrás?  Eso está determinado por la cualidad y calidad de tu semilla.

Imagina que cada palabra que sale de tu boca cada día  es una semilla que se siembra en tu  “campo”, osea en tu vida. Quiero que lo visualices…cierra tus ojos y crea este cuadro mental…estas en tu diario vivir y cada palabra que sale de tu boca se convierte en una semilla que cae en tu campo y que cada una de ellas va a germinar y dar su fruto conforme a su cualidad y calidad traerá a tu vida lo que dices pero multiplicado exponencial-mente, recuerda que una sola semilla puede producir centenares de la misma especie.  Cuando logres ver cada palabra como una semilla en tu campo vamos a acelerar el proceso de germinación como en uno de esos vídeos time lapse (cámara rápida) y mira que tipo de planta nace y el fruto que produce.

Si hicieras ese ejercicio mental con estas frases o palabras-semillas cómo serían los frutos:  “soy un fraude”, “no puedo lograr nunca lo que me propongo”, “no sirvo para esto”, “soy un estúpido por hacer lo que hice” “Me gusta ese carro, pero soy pobre y esas cosas no son para mi”, “todos los hombres son malos”, “Soy mala para las relaciones”, “siempre lo echo a perder”, “Esta crisis en mi vida no tiene fin”, “sabia que algo saldría mal”.

Creo que no ha sido muy placentero el resultado de este ejercicio, porque seguramente lograste ver los terribles y abundantes frutos que cosecharás, pero afortunadamente fue solo un ejercicio mental y la buena noticia es que estas a tiempo de no cambiar tu banco de semillas interno por unas palabras-semillas de mejor calidad y cualidad, lo cual te dará frutos deseables y deliciosos que enriquecerán tu campo.

Vamos a hacer el nuevo el ejercicio mental pero esta vez con un nuevo banco de palabras-semillas: “soy más que vencedor”, “todo lo puedo”, “este no fue mi mejor día pero de todo se aprende”, “Me poncharon hoy pero estoy trabajando en mi bateo para ser el mejor”, “Tuve inconvenientes para lograrlo esta vez, pero siempre hay una nueva oportunidad”, “Todo es posible para el que cree”, “Soy una persona maravillosa”, “Si hay un problema grande, tendré una victoria grande”, “esta crisis es mi oportunidad para descubrir todo mi potencial”, “Lo intente y fallé, pero eso no me hace un fracasado”, “Soy una persona capaz”, “Puedo lograr lo que me proponga si trabajo en ello”, “Voy a comprar el carro que quiero”…

¿Cuales resultados quieres? ¿cual de las dos cosechas te gustaría sacar de tu campo?

Estas a tiempo de cambiar tu banco de palabras-semillas y comenzar una nueva temporada de siembra que te llevará a una nueva temporada de cosecha.

“Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo”
Mateo 13:24

 

 

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